
Jaja,bueno pues me tocó captar mi visita número seiscientos sesenta y seis,claro desde que pusé el contador porque en realidad ha de haber sido hace tiempo,lo que me recuerda a mis puvertos años en que pinté un 666 en la pared de mi cuarto con el fin de espantar a mis visitas judeo-catolicas-cristianas,aunque el otro día me dijeron que el verdadero número es 616,pero el chiste es que el sixsixsix es el que todo mundo conoce.

Y claro,también me recuerda a aquel gran clásico de Iron Maiden: The Number Of The Beast.
